Estrategias
docentes para un aprendizaje significativo
LINEAMIENTOS GENERALES PARA EL EMPLEO
DE LAS ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA.
Por último, se enlistan a continuación
algunos lineamientos generales que pueden orientar al docente en la selección y
empleo de estrategias de enseñanza, tanto para la fase de planeación de la
enseñanza, como para la elaboración y aplicación de materiales de enseñanza:
1. Delimite a qué tipo de población
estudiantil se dirigirá el proceso de enseñanza, y en función de ello,
seleccione las estrategias pertinentes y su
modo de uso. Haga
las adaptaciones que considere pertinentes.
2. Ofrezca al
alumno la información suficiente acerca de lo que se espera de su participación
en el curso o clase, e intercambie puntos
de vista con éste a fin de fomentar su interés y participación y mejorar sus
expectativas.
3. Comuníquese con
el alumno por medio oral o escrito, utilizando un lenguaje apropiado y
accesible para él.
4. Sea cuidadoso
con el vocabulario empleado. El uso de muchos términos técnicos y palabras
complejas debe hacerse sólo si se aclara su significado o el alumno puede
inferirlo evidentemente. En algunos casos, podría ser conveniente preparar un
glosario de términos clave.
5. Al redactar
materiales o pruebas, emplee un formato de oraciones que refleje una sintaxis
directa y concisa. La redacción de párrafos muy grandes con demasiadas
ideas es difícil
de leer y comprender.
6. Cuando se trate
de material escrito, organícelo en forma tal que pueda leerse ágilmente y para
que sea posible localizar en forma rápida la información relevante, así como
los conceptos y las palabras clave.
7. Ofrezca la
información de lo general a lo detallado y de lo simple a lo complejo. A las
ideas más difíciles hay que dedicarles más espacio y actividades para su
aprendizaje adecuado.
8. Presente y
aclare una idea a la vez. Explorar sobre todo la información importante,
cuidando de no “recargar” el material con datos secundarios o con información
con la que el alumno no va a lograr nada. No sature la memoria de trabajo del
alumno.
9. Ofrezca
instrucciones claras y precisas, mencione la importancia de llevar a cabo
dichas actividades.
10.Apóyese en
material suplementario cuando sea necesario. Es decir, se pueden sugerir al
usuario otros documentos, libros, experiencias, actividades, etcétera, donde
pueda ampliar la información o profundizarla.
11. Promueva un
aprendizaje basado en un procesamiento profundo de la información. Emplee preguntas, ejercicios, ejemplos,
explicaciones alternativas, y en general, presente actividades donde el alumno
analice, reflexione, realice actividades interesantes y novedosas. Ponga
énfasis en las actividades que hacen que el estudiante se involucre activamente
con el contenido del material.
12.Mientras mayor
sea la dificultad del contenido y las actividades (demandas de la tarea), es
más recomendable el uso de varias estrategias que permitan mantener la atención
del alumno así como un nivel de ejecución satisfactorio.
13.Dependiendo de
las intenciones del mensaje que envía al alumno, será el tipo de procesamiento que
éste haga de la información. La presentación de material sencillo, donde el
alumno sólo tiene que recordar y comprender la información, puede seguir un
formato simple de demostración-solución de preguntas, apoyado con algunas
estrategias de enseñanza. En el caso de razonamiento inductivo
(descubrimiento), habilidades de solución de problemas o entrenamiento en destrezas
prácticas, es conveniente ampliar el formato mencionando e incluyendo
actividades de exploración, solución de problemas, elaboración de productos, o
ejercitación profusa.
14.Sea consistente
en el estilo de presentación y la forma de organización a lo largo del
material. No cambie en forma abrupta los códigos, formatos de respuesta o
modalidades de ejercitación que ha empleado en las primeras secciones del
material
sin que dicho
cambio se justifique y se le haga saber al usuario.
15.Dé una
secuencia lógica a las actividades sugeridas: por ejemplo, primero solicitar al
alumno que lea el material escrito, luego que lo subraye, y por último que haga
un resumen. No sería lógico decirle al alumno que primero hiciese un resumen si
antes no ha detectado la información clave (subrayando).
16.Puede emplearse
el “humor” (caricaturas, chistes, etcétera), para hacer más atractivo el
material. Sin embargo, haga un empleo cuidadoso y pertinente al tema.
17.Evite códigos
artificiales, abreviaturas complicadas o sistemas de respuesta muy complejos;
es mejor decir al usuario “conteste sí o no”, que decirle “si su respuesta es sí, escriba
AO, si es no escriba AI”.
18.Informe periódicamente al aprendiz su grado
de avance (esto es, dé retroalimentación correctiva y aplique evaluaciones
formativas). Es conveniente hacerlo cada vez que, según su criterio, ha
completado una secuencia importante de información o una serie de actividades
integradas.
19.Evite en lo
posible la frustración al alumno. Elimine información y preguntas ambiguas, así
como mensajes que lo descalifiquen como persona, y dele la posibilidad de
corregir sus errores. Tome en cuenta que puede aprenderse mucho de los errores,
sobre todo de aquellos que son frecuentemente compartidos por grupos de estudiantes.
SUMARIO
En este capítulo abordamos con detalle los
tipos de estrategias de enseñanza cognitivas que el profesor o el diseñador de
materiales o textos de enseñanza pueden utilizar para promover aprendizajes
significativos en los alumnos.
Las estrategias de
enseñanza son utilizadas intencional y flexiblemente por el agente de
enseñanza.
Algunas de estas
estrategias pueden ser empleadas antes de la situación de enseñanza para
activar el conocimiento previo o para tender puentes entre este
último y el nuevo,
etcétera. (v.gr., los organizadores previos, los objetivos, etc.), otras, en
cambio, pueden utilizarse durante la situación de enseñanza para favorecer
la atención,
codificación y/o el procesamiento profundo de la información (v.gr., las
preguntas intercaladas, las pistas tipográficas o discursivas, etcétera) y
otras, por último, pueden utilizarse preferentemente al término de la situación
de enseñanza para reforzar el aprendizaje de la información nueva (v.gr., el
resumen). Algunas de dichas estrategias pueden ser empleadas en cualquier
momento de la enseñanza (v.gr., los mapas y las redes conceptuales).
En el capítulo
también se discuten las implicaciones educativas que puede tener el uso de las
estructuras textuales por parte del docente o del diseñador de materiales de
enseñanza, para favorecer el aprendizaje significativo, empleando
señalizaciones, pistas tipográficas, representaciones textuales, etcétera.
Para cada una de
las estrategias revisadas se presentan recomendaciones y sugerencias generales
para su diseño y uso efectivo. No obstante, hay que señalar que los usos
creativos y estratégicos de tales estrategias quedan a juicio del agente de
enseñanza según las intenciones educativas que pretenda, en aras por supuesto,
de proporcionar una ayuda ajustada a los procesos de construcción de los
alumnos.
Frida Díaz Barriga Arceo
Gerardo Hernández Rojas
México, McGraw Hill, 1999


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