jueves, 17 de diciembre de 2015


El Decálogo de la Escuela de la Sociedad Digital



En el marco del Premio Escuelas para la Sociedad Digital 2015, Fundación Telefónica ha presentado un decálogo para mejorar la educación. Las claves: la pasión, el acompañamiento y la personalización de la educación, el liderazgo participativo y compartido, la innovación y la creatividad, la formación profesional de los docentes, la integración de pedagogía y tecnología, la transformación de los espacios, la evaluación del aprendizaje como diálogo, los proyectos interdisciplinares y la conexión con el entorno.

http://www.fundaciontelefonica.com/2015/12/10/el-decalogo-de-la-escuela-de-la-sociedad-digital/

DECÁLOGO DE LA ESCUELA DE LA SOCIEDAD DIGITAL



  1.  La pasión y la educación son inseparables: se vive de forma permanente entre sus protagonistas y son conceptos transferibles.
  2.  Es fundamental un  proceso de acompañamiento y personalización en la educación que tenga muy presente las inteligencias e intereses de los alumnos.
  3.  El liderazgo ha de ser participativo, compartido, horizontal y con una visión clara, además de congregar a alumnos, profesores y a la comunidad educativa.
  4.  El fomento de la innovación y la creatividad como competencias básicas para la formación de futuro de los alumnos, que les ayude a apasionarse por el aprendizaje.
  5.  Se hace necesaria la formación profesional de los docentes a través de la creación de planes de formación ad hoc para los nuevos profesores o cualquier docente. Este plan se implementa entre los propios compañeros del centro.
  6.  La integración de pedagogía y tecnología ha de pasar necesariamente por el aprovechamiento de las nuevas formas de aprendizaje, comunicación y relación que aporta la tecnología para transformar los procesos educativos.
  7.  Una transformación de los espacios en la medida de sus posibilidades, siendo conscientes de que los espacios también educan y forman parte del proyecto.
  8.  La evaluación de los aprendizajes debe ser un diálogo constante y fluido entre docente y alumno, entre alumnos y entre docente y familia.
  9.  Los proyectos interdisciplinares son un vehículo de trabajo para los alumnos ante las posibilidades que ofrecen para simular los aprendizajes de la vida real, donde los que los saberes no se conciben como compartimentos estancos.
  10.  La relación con el entorno debe crear conexiones directas con otras instituciones y, en especial, con los ayuntamientos, con el objetivo de generar proyectos compartidos y responsabilidad de todos los ciudadanos, en busca de un objetivo más grande: las ciudades en la sociedad digital.

lunes, 26 de octubre de 2015

El nuevo analfabetismo no es no saber cosas, es no saber usar la información

PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS 2015

Cooperación Internacional

Jimmy Wales

Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, durante una de las rueda de prensas previas a la entrega de los premios Princesa de Asturias 
El fundador de la Wikipedia (Premio Princesa de Asturias de la Cooperación Internacional), augura un cambio necesario en el modelo educativo

A Jimmy Wales (Alabama, 1966) le asiste el carisma que siempre acompaña a los visionarios. Cuesta llevar la contraria a un hombre que ya ha demostrado que tiene razón. Por lo menos una vez. Y a lo bestia. En 2001 tuvo un sueño. En realidad no era nuevo. Digamos que él volvió a tener la misma idea que los ilustrados del siglo XVIII. ¿Y si organizamos el conocimiento humano de forma que esté disponible y al alcance de todos? ¿Y si lo hacemos en todas las lenguas del planeta? ¿Y si no castigamos a las familias del mundo a comprar unos gruesos tomos que doblan las estantería de casa? Y, en efecto, cosas de internet, nació la Wikipedia. Pues bien, 14 años después, la Wikipedia, con más de 37 millones de artículos escritos en 288 idiomas (incluido el bable) por voluntarios de todo el planeta, es mucho más que un simple archivo de conocimiento. Es, sencillamente, el signo de los tiempos.
"Se trata de un conocimiento abierto y comunitario, pero, y esto es lo importante, riguroso. Soy un obsesionado de la exactitud", dice desde el claustro del hotel Reconquista de Oviedo el destinado a recoger el Premio Princesa de Asturias a la Cooperación Internacional. En realidad, el galardón es para la Wikipedia, no para su creador. Su declaración corre a cuenta de la primera y obligada pregunta por los errores que dicen acumula su invento. Ya se sabe, tendemos a pensar, y más en un país tan estirado y con tantas academias como España, que sólo los viejos y los sabios tienen la llave del saber.
"Está demostrado por los estudios más reputados", sigue, "que la Wikipedia no tiene más errores que cualquiera de las enciclopedias tradicionales. Con el tiempo hemos mejorado las herramientas de corrección y revisión. Además, las enciclopedias tradicionales, incluida la Británica, no son ni la mitad de infalibles que ellas creen que son". Lo último, por si no lo han notado, era una puya a la 'intelligentsia'.
Sea como sea, lo cierto es que la Wikipedia se ha convertido en el lado amable de una Red que cada día que pasa suscita más dudas. Snowden demostró que nos espían y Wikileaks insiste. "Soy un optimista incorregible y creo que, pese a todo,Internet es una oportunidad única que ha cambiado la humanidad como pocos descubrimientos en la historia han hecho. Por lo demás, y pese a ser ciertas las amenazas, la seguridad está creciendo a un ritmo exponencial. En los dos últimos años, el tráfico encriptado y seguro ha crecido del 30% al 60% y en poco tiempo, casi todo será seguro. Snowden, con su denuncia, ha hecho que mejoremos. Y tendríamos que estarle muy agradecidos. Yo se lo estoy".
-¿No cree que sea un delincuente como su Gobierno?
-En absoluto. No lo es. Al revés.
Sea como sea, dentro de todos los cambios que Internet en general y la Wikipedia en particular han introducido en nuestras vidas, Wales prefiere detenerse en el que considera fundamental: la educación. No en balde, visita un país extraño donde con cada Gobierno asistimos al carnaval de un nuevo sistema, un nuevo recorte, una nueva sospecha; un país donde la educación de todos se encuentra fragmentada en tres modelos (público, privado y concertado) tan original en el planeta como difícilmente traducible.
"Lo fundamental ahora, y eso lo mantienen todos los expertos del mundo, es concentrarse en que los alumnos sean competentes en el manejo de la información. Hasta ahora, y desde la Ilustración de la que la Wikipedia es heredera, se trataba de almacenar, racionalizar y memorizar datos, conocimientos... La sociedad es otra y lo básico es saber organizar y manejar la información que está a mano", dice, se toma un segundo y concluye con un ejemplo: "Basta mirar lo que ocurre en medicina. Todo está al alcance de cualquiera, pero lo importante es saber qué materia puedes o no usar en función de tu competencia, de tu especialización, de tu necesidad y de tu práctica... El conocimiento ya es otra cosa y los planes educativos deberían ser muy conscientes de ello. El analfabetismo del futuro es no saber utilizar bien internet".
Y claro, cuando habla un visionario, a lo mejor debería escuchar algún ministro. Ya se sabe, quien acierta una vez corre el peligro de acertar más.

martes, 22 de septiembre de 2015



CUENTO


LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS

En el primer día de clase, el profesor de “Introducción al Derecho” entró al aula y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:

¿Cuál es su nombre?
Mi nombre es Nelson, Señor.
¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! – Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
¡Muy bien! – Vamos a empezar, dijo el profesor.
¿Para qué sirven las leyes? preguntó el maestro – los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
Para tener un orden en nuestra sociedad.
¡No! – Respondió el profesor.
Para cumplirlas.
¡No!
Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
¡No!
¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
Para que se haga justicia – una muchacha habló con timidez.
¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan vil del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
A fin de salvaguardar los derechos
humanos …
Bien, ¿qué mas ? – preguntó el maestro.
Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien …
Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
“¿Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?”
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
Quiero una respuesta por unanimidad!
¡No! – Todos contestaron con una sola voz.
Se podría decir que he cometido una injusticia?
¡Sí!
¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todo . ¡No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson – dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
Aprendan que cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada.









jueves, 10 de septiembre de 2015

Aprender o desaprender, ¿Por dónde comienzo?

Miguel A. Terán

Sin duda que para desaprender debimos previamente aprender. En innumerables oportunidades aprender algo nuevo requiere o exige desaprender otro algo, que puede impedir el paso y cabida de un nuevo aprendizaje, especialmente cuando ese nuevo aprendizaje va en contravía con lo previamente aprendido. 
Aprendemos tantas cosas en nuestra vida, muchas de las cuales pierden vigencia en el tiempo, pero inexplicablemente permanecen aún en nosotros, entorpeciendo la llegada de nuevos aprendizajes a nuestra vida. Refería el cantautor, escritor y filósofo argentino Facundo Cabral, la importancia de “una escuela para desaprender, para sacarte de encima todas las tonterías que te enseñaron". 
Si bien es cierto que muchos aprendizajes permanecen vigentes en el tiempo, especialmente aquellos basados en principios y valores, también es cierto que muchos otros -útiles en su momento-, requieren ser cuestionados antes de continuar utilizándolos en un mundo lleno de cambios. 
Es necesario desaprender las creencias limitantes, los paradigmas y todo aquello que obstaculiza nuestra amplitud para adquirir nuevos aprendizajes, frenando nuestro cambio y progreso. Son numerosas las personas, grupos, empresas, familias y sociedades,  prisioneras de costumbres, hábitos y estancadas en su zona de confort, quienes usualmente utilizan la horrible expresión “Siempre se ha hecho así”, la cual representa –literalmente- una “tranca mental y verbal” que nos impide explorar nuevas rutas y opciones de aprendizaje. 
La necesidad de adquirir un nuevo aprendizaje, en muchas oportunidades debe combinarse con la necesidad de desaprender lo que en algún momento aprendimos. Algunas personas utilizan el término “reaprender” entendido tal vez como la acción de aprender algo olvidado o aprender algo sobre lo antes aprendido,  pero la realidad es que palabra “reaprender” no existe en nuestro idioma. 
Es vital considerar la acción de desaprender cuando parece necesario u oportuno cuestionarnos o replantearnos algo, para poder verlo desde una perspectiva diferente a la que hasta el momento era nuestra única verdad. Ese cambio permitirá ampliar nuestra mente, dando cabida a nuevas ideas, procesos, perspectivas y retos,  inclusive –considerando- aquellas en las cuales teníamos una opinión previa desfavorable.   
El psicólogo, matemático y escritor estadounidense Larry Niven afirma que “La mitad de la sabiduría es aprender a desaprender lo que se sabe”. Mientras que el escritor, economista, político y divulgador científico español Eduardo Punset, en el mismo orden de ideas,  refiere que “Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado es más importante que aprender”. 
En un mundo lleno de opciones de aprendizaje, muchas personas  son poco comprometidas con aprender, pero –sin duda- son muchas más aquellas que no han considerado la necesidad de desaprender. Aprendemos hasta sin querer, simplemente copiando patrones, observando conductas o asumiendo creencias, mientras que desaprender parece un proceso más relacionado con la toma de conciencia.   
“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”, plantea el escritor y futurólogo estadounidense Alvin Toffler. Parece que el reto que tenemos, desde ya, es aprender y cuestionar siempre lo aprendido, brindando continuas oportunidades a nuevas experiencias y conocimientos, que sometidas a procesos de reflexión nos llevarán a nuevos aprendizajes.  

Martes 09 de Septiembre 2015.

lunes, 31 de agosto de 2015

RESUMEN EL LIBRO " SEIS SOMBREROS PARA PENSAR "
Edward De Bono
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Los seis "sombreros para pensar" nos permiten conducir nuestro pensamiento, tal como un director podría dirigir su orquesta. Podemos manifestar lo que queremos. De modo semejante, en cualquier reunión es muy útil hacer desviar a la gente de su rol habitual, y llevarla a pensar de un modo distinto sobre el tema del caso. La absoluta conveniencia de los seis sombreros para pensar constituye el valor principal de este concepto.

El propósito de los seis sombreros para pensar es desembrollar el pensamiento, de modo que el pensador pueda utilizar un modo de pensar después de otro — en lugar de hacer todo al mismo tiempo o intentarlo. La mejor analogía es la impresión a todo color. Se imprime cada color por separado y al final se reúnen todos y se ve el conjunto.

El método de los seis sombreros para pensar está diseñado para sacar al pensamiento del estilo argumentativo habitual y llevarlo a un estilo cartográfico. Esto hace del pensamiento un proceso de dos etapas. La primera es elaborar el mapa. La segunda es elegir la ruta, en el mapa. Si el mapa es suficientemente bueno, la, ruta mejor suele ser obvia. Tal como en la analogía de la impresión a color, cada uno de los seis sombreros pone un tipo de pensamiento en el mapa.

El mayor valor de los sombreros es su misma artificialidad. Brindan una formalidad y una convención para requerir cierto tipo de pensamiento tanto de nosotros mismos como de los demás. Fijan las reglas del juego del pensamiento. Cualquiera que lo juegue va a  conocer estas reglas. Cuanto más se utilicen los sombreros, más se integrarán a la cultura del pensamiento.

Todos los miembros de una organización deberían aprender el lenguaje básico de modo" que se pueda incorporar a la cultura. El pensamiento en foco resulta así mucho más potente. En lugar de perder tiempo en discusiones y razonamientos sin rumbo, se contará con un planteo enérgico y disciplinado.

Al principio, es posible que la gente se sienta un poco incómoda con el uso de los sombreros, pero «esta incomodidad desaparece apenas la conveniencia del sistema resulta evidente.

El gran valor de los sombreros es que proporcionan roles de pensamiento. Un pensador puede enorgullecerse de representar cada uno de esos roles. Subrayo una vez más lo fácil que es usar el sistema. No hace falta que el lector se esfuerce en recordar todos los puntos expuestos en estas páginas. Constituyen una ampliación lo esencial de cada sombrero es fácil recordar.

Sombrero Blanco, blanco, virgen, hechos puros, números e información.

Sombrero Rojo, ver rojo, emociones y sentimientos, también presentimiento e intuición.

Sombrero Negro, abogado del diablo, enjuiciamiento negativo, razón por la que no resultará.

Sombrero Amarillo, luz del sol, brillo y optimismo, positivo, constructivo, oportunidad.

Sombrero Verde, fertilidad, creatividad, plantas brotando de las semillas, movimiento, provocación.

Sombrero Azul, moderación y control, director de orquesta, pensar en el pensamiento.

Mientras más personas aprendan el lenguaje, más útil resultará en cualquier organización. La verdad es que no contamos con un lenguaje sencillo como sistema de control de nuestro pensamiento.

El propósito del pensar con seis sombreros

El primer valor de los seis "sombreros para pensar" es el de la representación de un papel definido. La principal restricción del pensamiento son las defensas del ego responsables de la mayoría de los errores prácticos del pensar. Los sombreros nos permiten pensar y decir cosas que de otro modo no podríamos pensar ni decir sin arriesgar el ego. Disfrazamos de payasos nos autoriza a actuar como tales.

El segundo valor es el de dirigir la atención. Si pretendemos que nuestro pensamiento no sólo sea reactivo, debemos hallar un modo de dirigir la atención a un aspecto después de otro. Los seis sombreros son un medio para dirigir la atención a seis aspectos diferentes de un asunto.

El tercer valor es el de la conveniencia. El simbolismo de los seis distintos sombreros ofrece un modo conveniente de pedir a alguien (incluso a ti mismo) que cambie de modo. Puedes pedir a alguien que sea o que deje de ser negativo. Puedes pedir a alguien que dé una respuesta puramente emocional.

El cuarto valor es la posible base en química cerebral, estoy dispuesto a sostener argumentos que en cierto modo van más allá del estado actual del conocimiento, ya que las exigencias teóricas de los sistemas auto-organizados justifican tal extrapolación.

El quinto valor surge de establecer las reglas del juego. La gente es muy buena para aprender las reglas del juego. Uno de los medios más eficaces para enseñar a los niños es el aprendizaje de las reglas del Juego. Por esta razón, a ellos les gusta tanto usar computadoras. Los seis sombreros para pensar establecen ciertas reglas para el "Juego" de pensar. Y pienso en un juego de pensamiento en particular: el de trazar mapas como opuesto—o distinto— al de discutir.

Seis sombreros, seis colores

Cada uno de los seis sombreros para pensar tiene un color: blanco, rojo, negro, amarillo, verde, azul. El color da nombre al sombrero. Podría haber elegido ingeniosos nombres griegos para indicar él tipo de pensamiento que requiere cada sombrero. Esto habría resultado impresionante y agradado a más de alguien. Pero sería poco práctico, ya que sería difícil recordar los nombres.

Quiero que los lectores visualicen e imaginen los sombreros como verdaderos sombreros. Para esto es importante el color. ¿De qué otro modo se podrían distinguir los sombreros? Formas distintas no serian fáciles de aprender y provocarían confusiones. El color facilita imaginarlos.

Además, el color de cada sombrero está relacionado con su fundón.

Sombrero Blanco: El blanco es neutro y objetivo. El sombrero blanco se ocupa de hechos objetivos y de cifras.

Sombrero Rojo: El rojo sugiere ira, (ver rojo), furia y emociones. El sombrero rojo da el punto de vista emocional.

Sombrero Negro: El negro es triste y negativo. El sombrero negro cubre los aspectos negativos — por qué algo no se puede hacer.

Sombrero Amarillo: El amarillo es alegre y positivo. El sombrero amarillo es optimista y cubre la esperanza y el pensamiento positivo.

Sombrero Verde: El verde es césped, vegetación y crecimiento fértil, abundante. El sombrero verde indica creatividad e ideas nuevas.

Sombrero Azul: El azul es frío, y es también el color del cielo, que está por encima de todo. El sombrero azul se ocupa del control y la organización del proceso del pensamiento. También del uso de los otros sombreros.

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En la práctica uno se refiere a los sombreros siempre por sus colores, nunca por sus funciones. Y por una buena razón. Si pides que alguien exprese su reacción emocional ante algo, es poco probable que te respondan honestamente: se piensa que está mal ser emocional. Es más fácil pedirle a alguien que "se quite por un momento el sombrero negro que pedirle que deje de ser tan negativo. La neutralidad de los colores permite que se usen los sombreros sin impedimento alguno. El pensar se convierte en un juego con reglas definidas; deja de ser asunto de exhortaciones y condenaciones.

Hablamos directamente de sombreros:
...Quiero que te quites el sombrero negro.
...Pongámonos todos, el sombrero rojo por un rato.
...Eso está bien para el sombrero amarillo. Ahora pongámonos el blanco.

Cuando trates con gente que no ha leído este libro y no conoce el simbolismo de los seis sombreros para pensar, la explicación de cada color puede aclarar con rapidez el significado de cada uno. A continuación puedes dar a estas personas un ejemplar de este libro para que lo lean. Cuanto más se extiende este modo de decir, más eficaz será su uso. Eventualmente, llegará el día que puedas sentarte en cualquier reunión y cambiar de sombreros con toda facilidad.


Resumen del pensamiento de sombrero blanco

Imagine una computadora que da los hechos y las cifras que se le piden. Es neutral y objetiva. No hace interpretaciones ni da opiniones. Cuando usa el sombrero blanco, el pensador debería imitar a la computadora.

La persona que pide información debe enmarcar y precisar tas preguntas a fin de obtener información o para completar vacíos de la información existente.

En la práctica existe un sistema doble de información. El primer nivel contiene hechos verificados y probados, hechos de primera clase. El segundo, hechos que se cree que son verdaderos, pero que todavía no han sido totalmente verificados, hechos de segunda clase.

La credibilidad varia desde "siempre verdadero" hasta "nunca verdadero". En el medio hay niveles utilizables, tales como "en general", "a veces", y "en forma ocasional". Se puede presentar esta clase de información con el sombrero blanco siempre que se use el "marco" apropiado para indicar su grado de probabilidad.

El pensamiento de sombrero blanco es una disciplina y una dirección. El pensador se esfuerza por ser más neutral y más objetivo al presentar la información. Te pueden pedir que te pongas el sombrero blanco o puedes pedirte a otro que lo haga. Se puede optar por usarlo o por quitárselo. El blanco (ausencia de color) indica neutralidad.


Resumen del pensamiento de sombrero rojo 

El uso del sombrero rojo permite que el pensador diga: "Así me siento con respecto a este asunto".

El sombrero rojo legitimiza las emociones y los sentimientos como una parte importante del pensamiento.

El sombrero rojo hace visibles los sentimientos para que puedan convertirse en parte del mapa y también del sistema de valores que elige la ruta en el mapa. El sombrero provee al pensador de un método conveniente para entrar y salir del modo emocional; así puede hacerlo de una manera que no resulta posible sin este truco o instrumento.

El sombrero rojo permite que el pensador explore los sentimientos de los demás cuando les solicita un punto de vista de sombrero rojo. Cuando un pensador está usando el sombrero rojo, nunca debería hacer el intento de de justificar los sentimientos o de basarlos en la lógica.

El sombrero rojo cubre dos amplios tipos de sentimiento:

En primer lugar, las emociones comunes, que varían desde las fuertes, tales como miedo y disgusto, hasta las más sutiles como la sospecha.

En segundo lugar, los juicios complejos, clasificables en tipos tales como presentimientos, intuiciones, sensaciones, preferencias, sentimientos estéticos y otros tipos no justificables de modo perceptible. Cuando una opinión consta en gran medida de este tipo de sentimientos, también se la puede encajar bajo el sombrero rojo.


Resumen del pensamiento de sombrero negro  

El pensar de sombrero negro se ocupa específicamente del juicio negativo, señala lo que está mal, lo incorrecto y erróneo, aquello que no se ajusta a la experiencia o al conocimiento aceptado. El pensador de sombrero negro señala por qué algo no va a funcionar, los riesgos y peligros, las imperfecciones de un diseño.

El pensamiento de sombrero negro no es argumentación y nunca se lo debería considerar tal, es un intento objetivo de poner en el mapa los elementos negativos. Puede señalar los errores en el proceso del pensamiento y en el método mismo, confrontar una idea con el pasado para verificar si encaja con lo ya sabido, proyectar una idea en el futuro para verificar qué podría fracasar o ir mal, puede nacer preguntas negativas.

El pensamiento de sombrero negro no debería utilizarse para encubrir complacencia negativa o sentimientos negativos, los que deberían utilizar el sombrero rojo.

El juicio positivo queda para el sombrero amarillo. Dé presentarse ideas nuevas, el sombrero amarillo siempre se debe usar antes que el negro.


Resumen del pensamiento de sombrero amarillo 

El pensamiento de sombrero amarillo es positivo y constructivo. El color amarillo simboliza el brillo del sol, la luminosidad y el optimismo.

El pensamiento de sombrero amarillo se ocupa de la evaluación positiva del mismo modo que el pensamiento de sombrero negro se ocupa de la evaluación negativa, abarca un espectro positivo que va desde el aspecto lógico práctico hasta los sueños, visiones y esperanzas. Indaga y explora en busca de valor y beneficio. Después procura encontrar respaldo lógico para este valor y beneficio.

El pensamiento de sombrero amarillo trata de manifestar un optimismo bien fundado, pero no se limita a esto — a menos que se califique adecuadamente otros tipos de optimismo. Es constructivo y generativo. De él surgen propuestas concretas y sugerencias. Se ocupa de la operabilidad y de hacer que las cosas ocurran. La eficacia es el objetivo del pensamiento constructivo de sombrero amarillo.

El pensamiento de sombrero amarillo puede ser especulativo y buscador de oportunidades. Permite, además, visiones y sueños. El pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa de la mera euforia positiva (sombrero rojo) ni tampoco, directamente, de la creación de ideas nuevas (sombrero verde).


Resumen del pensamiento de sombrero verde  

El sombrero verde es para el pensamiento creativo. La persona que se lo pone va a usar el lenguaje del pensamiento creativo. Quienes se hallen a su alrededor deben considerar el producto como un producto creativo. Idealmente, tanto el pensador como el oyente deberían usar sombreros verdes.

El color verde es símbolo de la fertilidad, el crecimiento y el valor de las semillas. La búsqueda de alternativas es un aspecto fundamental del pensamiento de sombrero verde. Hace falta ir más allá de lo conocido, lo obvio y lo satisfactorio.

Con la pausa creativa el pensador de sombrero verde se detiene en un punto dado para considerar la posibilidad de ideas alternativas en ese punto. No hacen falta razones para esta pausa.

En el pensamiento de sombrero verde el lenguaje del movimiento reemplaza al del juicio. El pensador procura avanzar a partir de una idea para alcanzar otra nueva. La provocación es un elemento importante del pensamiento de sombrero verde y se simboliza con la palabra op. Se utiliza las provocaciones para salir de nuestras pautas habituales de pensamiento. Existen varias formas de plantear provocaciones incluyendo el método de la palabra al azar.

El pensamiento lateral es una serie de actitudes, lenguajes y técnicas (que incluyen movimiento, provocación y op) para saltar, de pautas en un sistema autoorganizado de pautas asimétricas. Se utiliza para generar conceptos y percepciones.


Resumen del Pensamiento de Sombrero Azul  

El sombrero azul es el sombrero del control. El pensador del sombrero azul organiza el pensamiento mismo. Pensar con el sombrero azul es pensar acerca del pensamiento necesario para indagar el tema.

El pensador de sombrero azul es como el director de orquesta. Es quien propone o llama al uso de los otros sombreros, define los temas hacia los que debe dirigirse el pensamiento, establece el foco, define los problemas y elabora las preguntas, determina las tareas de pensamiento que se van a desarrollar, es responsable de la síntesis, la visión global y las conclusiones. Esto puede ocurrir de tanto en tanto durante el curso del pensamiento y también al final.

El pensamiento de de sombrero azul monitorea el pensamiento y asegura el respeto de las reglas de juego. Detiene la discusión e insiste en el pensamiento cartográfico. Refuerza y aplica la disciplina.

Se puede usar el pensamiento de sombrero azul en interrupciones eventuales para pedir un sombrero. También puede utilizarse para establecer una secuencia gradual de operaciones de pensamiento que deben respetarse tal como una danza respétala coreografía.

Aún cuando se asigne a una persona el rol específico del pensamiento de sombrero azul este rol está abierto a cualquiera que quiera proponer comentarios o sugerencias de sombrero azul


Conclusión

El mayor enemigo del pensamiento es la complejidad, porque conduce a la confusión. Cuando el pensamiento es claro y sencillo resulta más grato y eficaz. El concepto de los seis sombreros para pensar es muy sencillo. Su utilización también es muy sencilla, tiene dos propósitos centrales:

El primero es simplificar el pensamiento, permitiendo que el pensador trate una cosa después de otra. En vez de hacerse cargo al mismo tiempo de las emociones, la lógica, la información, la esperanza y la creatividad, el pensador puede encararlas por separado. En vez de valerse de la lógica para disimular a media una emoción, el pensador puede llevar dicha emoción a la superficie mediante el sombrero rojo y sin necesidad de justificarla. El sombrero negro para pensar puede entonces tratar el aspecto lógico.

El segundo propósito central de los seis sombreros para pensar es permitir una variación en el pensamiento. A una persona que en el transcurso de una reunión se ha mostrado continuamente negativa, se le puede pedir que se quite el "sombrero negro". Esto le indica a la persona que está siendo persistentemente negativa. También se puede pedir a esta persona que se ponga "el sombrero amarillo". Este es un pedido directo de que sea positiva. De este modo, los seis sombreros proporcionan un lenguaje que, sin ser ofensivo, es preciso. Lo más importante es que este lenguaje no amenaza el ego o la personalidad del sujeto. Se convierte en actuación o incluso en un juego. Los seis sombreros permiten que se solicite pensar de ciertos modos. Los sombreros resultan así una especie de instructiva taquigrafía.

No estoy insinuando que en todo momento deberíamos ponernos conscientemente un sombrero u otro. Ello es completamente innecesario. En algunas ocasiones puede que queramos usar todos los sombreros en una secuencia formalmente estructurada; en estos casos deberíamos exponer la estructura por adelantado. Más a menudo querremos ponernos uno u otro sombrero con cierta formalidad en el curso de una discusión. O podemos querer pedir a uno de los presentes que se ponga un sombrero determinado. Al principio esto puede parecer un tanto extraño pero con el tiempo parecerá muy natural. Obviamente, el lenguaje consigue utilidad máxima si todos los miembros de una organización están al tanto de las reglas de juego. Por ejemplo, todos los que acostumbran reunirse para discutir deberían conocer el significado de los distintos sombreros. El concepto funciona mejor cuando se convierte en una especie de lenguaje común.